Distingo su cama entre dudas. Me
asaltan preguntas como: ¿Tanto ha crecido mi hijo?, ¿Mi pequeño es
ya todo un hombre?
Siempre supe que era gay pero mi miedo
a preguntar y su miedo a decir nunca ayudó. Y ahora que observo esa
revista pornográfica escondida, como si de un tesoro se tratara, me
avergüenzo pero no de el.
Criarlo fue difícil, una tarea ardua
para una madre no solo primeriza, sino joven, inexperta y sola.
Muchos esfuerzos realicé, muchas noches en vela estudiando y
cuidándole, no podía perder mi vida pero tampoco podía perder la
vida que había creado. Esa vida que ahora observa hombres semi
desnudos con aspecto de dios griego.
No puedo imaginar a mi pequeño, a mi
chiquitín entre los brazos fibrosos de un hombre; uno como el de al
lado. Siento un regusto semi desagradable al imaginarme al de al lado
dándole esa revista.
De repente siento una necesidad de
saber, de gritar, de entender; me encamino a la puerta del de al lado
y, entre dudas, toco el timbre. Me abre un muchacho apuesto, alto,
fuerte, y con una cara muy interesante. Carraspeo y le digo:
-Hola, ¿podemos hablar?- asiente con
la cabeza y me deja pasar.
-Soy Santiado- se presenta y se nota la
tensión.
-Sandra- le digo mientras observo los
libros y el orden del lugar.
-¿Fede te dijo que estamos saliendo?-
las palabras parecían ser el resultado de un filtro minucioso.
-No, ultimamente no me dice nada-
Inexplicablemente antes de poder seguir
hablando siento como las lágrimas pelean por salir, y antes de llorar
le pregunto dónde está el baño. Una vez dentro pienso en toda la
situación, en mi juventud, en mis novios. Miro atrás nose si
buscando una explicación para el o para mi. De repente siento el
timbre y siento como Santiago abre la puerta y mi pequeño le dice:
-¿No me das un beso?- y tras un
silencio- ¿qué pasa...?
Salgo del baño y ahí veo a mi hijo,
que mide igual que Santiago, y en ese instante veo como los ojos de
Fede se dilatan en una expresión de horror y sorpresa. Yo con una
sensación de estar callendo desde un avión le miro y con una leve
sonrisa le digo que todo está bien.
Este
microrrelato es un
trabajo
derivado, realizado por Go, de un
relato cuya autoría es de nuestra
apreciada colaboradora
Nimphie Knox. El relato original recientemente
publicado por la revista:
Transformación
(
Entrada de Nimphie) (
Web de la revista)
Este microrrelato ha condensado dicho
relato debido a la limitación de espacio conforme a una entrada de
blog. El relato original pueden leerlo en la revista(gratuita).
Recordar a todos los bloggers que quieran colaborar con esta sección de relatos(sección colaborativa) solo tienen que comunicarnoslo a nuestro mail:
blogobri@gmail.com
Muchas gracias Nimphie, por colaborar,
permitirnos la realización de este microrrelato y por ser un
entusiasmo perpetuo como blogger.